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Las andanzas de Lu*

Luz y Sombra

Un Motivo, Ninguna Razón...

Un Motivo, Ninguna Razón... Leo lo que escribo y me desconozco...

Hoy me desperté y me dí cuenta que hoy no hay nada que me interese, tampoco lo hubo ayer y seguramente no lo habrá mañana. Rutina de supervivencia, tan sólo una hora de vida entre las 24 que marca el día.

El vacío es inmenso, me domina, se apodera de mí y todos los intentos por salir adelante son sólo "defensas" sociales para no reconocer que no siento nada. No puedo vivir así... ¿hasta cuándo?

Sólo tengo un motivo y no esta... me estoy pudriendo en la más absoluta soledad, paleativos para que el alma no acabe de morir, pero si muere ¿qué más da? Se alargan los días y los plazos...

Todo es tan confuso... por dios! todo es tan lejano...

Earween*

Fades...

Fades... Porque creo en las Hadas

Es que puedo mirar con fantasía, tirar pa'lante mirando arriba,
oler por primera vez un sueño y palpar la materia que ayer no conocía,
tengo la fé que mañana será de verdad otro día,
cada segundo en que no pasa nada, pasa todo, pasa tanto...

Puedo caminar sin que se note, o quizá, quizá bien fuerte,
a cada paso imperceptiblemente dejo huellas al emprender el vuelo,
lo que vivo se torna fantástico, abro y cierro los ojos,
Si tú no lo crees... por favor no me lo digas.

Un Poco de Paz...

Un  Poco de Paz... Hace muchos días que no me sentía como hoy... optimista.

Por lo regular no suelo ser depresiva, siempre me caracteriza mi buen humor y mi forma de ver el "lado amable de las cosas". Prefiero, casi siempre, en definitiva el vaso medio lleno. Pero, todo se ponía muy gris, negro no, ¿para qué vamos a exagerar? pero si bastante sombrío, lleno de tropiezos y me parecía casi imposible encontrar una esperanza.

Dios aprieta pero no ahorca, eso lo confirmé otra vez. Me puedo reír, puedo volver a mirar éste 2005 y me sorprende ver como, aún sin darme cuenta, he disfrutado mientras he vivido. Han habido muchas lágrimas, a voces y calladas. Con amigos o sola en mi habitación, lágrimas tragadas por fuerza de seguir andando.

Todavía no logro mi objetivo, sin embargo ahora puedo ver otra vez una luz en el camino, pequeña aún pero la veo. Pronto, si, muy pronto lograremos nuestro objetivo, y seguro valdrán la pena tantas noches insomnes y domingos solitarios. Se acerca el día que anhelamos, ese "principio" y continuación. Estamos muy cerca...

Guardame un sitio a tu lado, no dejes que nada ni nadie ocupe nuestro espacio, es nuestro y lo hemos merecido. Ayúdame a seguir adelante pues mis pasos, te aseguro, no encontraron mejor rumbo que tu puerta, quiero, queremos hacer destino. Te necesito una eternidad. Hoy me siento un poco más tranquila, vuelvo a bromear sin ironía. Quédate conmigo aunque no exista el siempre.

Ha llegado un instante de calma, me llegó el momento de vover a creer en mí. Aunque no fué larga la apatía, día y noche carcomía la sesera buscando respuestas y salidas, me parece que ya encuentro una nueva posibilidad, la agarraré con fuerza. Volar a tu lado, ver tus ojos, tu sonrisa, sentir tus manos entre las mías. Esto no es platónico, es una promesa de pronta realidad.

Earween*

Borges o Borgues?...

Borges o Borgues?...

Es muy pesado estar al pendiente de las horas y los minutos cuando los segundos no avanzan y se detienen... me desespero. Miro una y otra vez los tejados que nunca antes miré y los veo igual que cuando no les prestaba la atención. Las casas son las mismas, mismas las caras y misma la apatía.

Eso de "jurgunear" el ombligo es un deporte ficticio para los hartos de ocio, pero cuando se convierte en tu "modus vivendi" se hace más agobiante en cada círculo. No hay nada qué hacer, ni nada que quiera hacer. Estoy atrapada en un "mientras tanto" que ahoga demasiado.

"Mientras" pasa algo, a ver qué me invento para sobrevivir cierta y lúcida porque mi cabeza es muy canija y me enrolla en esos perversos juegos, que a veces, no me atrevo a retar, de momento buscaré a Borges, pero creo que perdido en París, éste quizá tenga mucho qué decirme (y seducirme) aunque él a mí ya no me engaña...

Le creo, pero los dos sabemos que ya no me engaña.

Earween*

Sea cual Sea Nuestro Destino...

Sea cual Sea Nuestro Destino... Mis pasos quizá se hayan visto lentos pero para mí cada uno de ellos me ha costado mucho más de lo previsto. Físico y emocional.. me conozco bien y en cosas trascendentes no dejo guiarme por el ímpeto del momento.. me lo pienso, me lo analizo.. y camino. Para mí ha sido una ruta expiatoria, en el que me he liberado de fantasmas y dolores, me han brotado otros pero esos los resuelvo más segura. Si bien no conozco aún mis límites ya estoy cerca de adivinarlos. Sé qué quiero en mi vida y en mi futuro.

Earween*

No Puedo Más...

No Puedo Más... Ya no, de verdad...
Estoy desesperada...

Dios, ayúdame...

Earween*

Necesito Escapar...

Necesito Escapar... De mí, de tí, de todos...

Me siento desesperada, abrumada, ansiosa.. en franca depresión...

Hace días que no tengo ganas de nada, que salgo por salir cuando lo que en verdad deseo es quedarme bajo las sábanas y no saber del mundo que rueda a mi alrededor.

Mi estancia aquí terminó hace un año, puse plazo a la aventura. ¿Por qué volví? Por un Máster, un curso de especialización, pero sólo eso me hace levantarme de la cama y cumplir pues se pagó alto. Tengo el pecho apretado, no puedo llorar aunque tengo ganas de gritar hasta perderme de una buena vez entre lamentaciones y lágrimas saladas. No quiero estar aquí. No me gusta. No lo quiero.

Qué hacer cuando me doy cuenta que voy en caída libre velozmente, poco a poco, sin resguardos o red... Cuando veo los rostros y son los mismos de ayer y serán los mismos de mañana. Teniendo que guardar las palabras, tragar una a una con su sabor amargo que no ayuda más que a intoxicar el alma y el cuerpo, porque casi al mismo tiempo me aburro de hablar. Insisto ¿Qué hago aquí?

Insisto: Necesito Escapar...

Earween*

Cómo Llamarlo???...

Cómo Llamarlo???... Quiero un nombre para mi ángel, lo llamo pero al no responder supongo que será porque no tiene un nombre propio...

Este ángel suele venir de cuando en cuando, alguna noche, algún día tal vez. Me gusta como ríe y las líneas que se forman alrededor de sus ojos al hacerlo. Mi ángel es sólo mío, de nadie más y no pienso compartirlo. Busco un nombre bonito mas no cursi, elegante mas no flemático, simple mas no común.

Mi ángel no se parece a los otros ángeles, no, este es diferente, es un sueño loco que apareció un día y decidió quedarse y decide irse. Este ángel es muy blanco, de alas grandes y poderosas, de pies ligeros y manos tibias.

Me hace feliz, me hace pensar, me hace sentirme importante cuando esta conmigo. Quiero un nombre para llamarlo, para que venga a mí cuando lo necesite. Sé que quizá soy egoísta y mi ángel tenga su propia vida, peeeero entonces, si no viene cuando lo llamo ¿será de verdad mío?

Earween*

Desvelos...

Desvelos... Me canso de quererte, de sentirte y extrañarte...
Me ahogan las noches vacías en las que al estirar mis brazos no estas,
echo de menos el mate y las facturas cada mañana,
echo de menos tu mirada al despertar.

Esas madrugadas de antojos, en la que nos despertaba el chocolote, dulce de leche,
o lo que fuera...
Me aburro al no escuchar tus sonidos, tu guitarra y tu voz.
Quiero mirarme en esos ojos (tus ojos de niño)
que me miraban como nunca antes.

Te quiero y sé que te quiero...
no necesito argumentos ni silogismos para entenderlo,
llegaste porque sí, porque teníamos que querernos, porque quizá estaba escrito.
Si no vienes, yo voy, a dónde sea, en donde quieras contruiremos un hogar
... El nuestro.

Earween*

Desvelos...

Desvelos... Me canso de quererte, de sentirte y extrañarte...
Me ahogan las noches vacías en las que al estirar mis brazos no estas,
echo de menos el mate y las facturas cada mañana,
echo de menos tu mirada al despertar.

Esas madrugadas de antojos, en la que nos despertaba el chocolote, dulce de leche,
o lo que fuera...
Me aburro al no escuchar tus sonidos, tu guitarra y tu voz.
Quiero mirarme en esos ojos (tus ojos de niño)
que me miraban como nunca antes.

Te quiero y sé que te quiero...
no necesito argumentos ni silogismos para entenderlo,
llegaste porque sí, porque teníamos que querernos, porque quizá estaba escrito.
Si no vienes, yo voy, a dónde sea, en donde quieras contruiremos un hogar
... El nuestro.

Earween*

Mamá...

Mamá... MAMA
Jorge Fernández Díaz
Debolsillo. Buenos Aires, 2004. 224p

¿Qué se les dice los modernos confesores? Los psiquiatras.
Para quienes su vida ha sido un continuo ir y venir, los divanes suelen ser la vía para reconocer las salidas y reorganizar los caminos; en esas charlas personales entre médico y paciente se revelan historias que llevan al dolor, al remordimiento y a la constante búsqueda. En ese pequeño recinto nace la anécdota que da paso a esta historia, o mejor dicho, es ahí en donde Carmen, la protagonista, encuentra por fin la manera de congraciarse con su pasado. Un pasado que la saca de España, de la miseria de posguerra, que la obliga a abordar un barco con destino Argentina. Carmen llora en el diván, su psiquiatra llora con ella. Jorge, su hijo quiere saber por qué?

Jorge Fernández Díaz, director de la Revista Noticias, entrevista a Carmen, su madre, una madre a quien apenas reconoce. MAMA es el viaje sin retorno del emigrante, del que deja todo buscando algo. Tenía 15 años, tenía hambre y quería vivir. La esplendorosa Argentina de los 40’s le abre las puertas, le da un hogar, la alimenta pero nunca logra arrancarle del pecho el olor campesino de Asturias. No es fácil empezar de cero en un país que jamás será el suyo. La vida del inmigrante esta colmada de vacíos que se alimentan con el tiempo. Estaba sola; Carmen fue primera en su clase, aprende pronto lo que es Sudamérica, crece y se hace mujer...

Acercándose más a las formas del periodismo que a la novela convencional, este libro bien puede ser la biografía de miles de españoles en el exilio. Una vez conocidos los nombres y lugares, la historia se va haciendo familiar, se reconoce y se siente. Con disimulado ego, propio de los periodistas, Fernández Díaz escribe una novela que habla de los “argeñoles”. De los que huyeron de España y se hicieron argentinos, de los hijos y nietos que en un juego del destino tienen que volver sobre pasos trazados. Los hijos de Argentina quieren volver con su abuela. “Hace 50 años España estaba destrozada y la Argentina era pujante. La tortilla se dio la vuelta, ¿pero quién de ustedes puede asegurar que no volverá a pasar, quién puede garantizar que no hará la misma cagada que hice yo y arruinará de paso a toda su familia? Qué mierda saben ustedes, la puta madre”- Grita Carmen llena de rabia, la rabia y frustración que ha cargado a cuestas. Enloquece, blasfema.

En un relato simple Fernández Díaz logra abarcar lo social, lo humano y psicológico, quizá no encontremos en él una "vuelta de rosca" justamente por tratar un tema del que tanto se ha escrito y visto (Saura o Galeano). MAMA es oportunista y oportuna, en un momento en que los gobiernos discuten y regulan la inmigración, en que la sociedad se despierta cada día con “uno que no es de aquí”, cuando se acuerdan de “los hijos de la guerra”. “No hay que tener esperanzas para no tener desilusiones” -dice Carmen, y acaso es verdad pero a nadie le importa. Con todo, MAMA es amable y simpática; transparente porque es verdad. Es un recorrido sobre la historia de España y Argentina, dos países que ya no existen mas que en los archivos y recuerdos. Es el sueño y desvelo de millones de personas que buscando la imperante necesidad de sobrevivir, dejan su antiguo lugar común para adaptarse a su nuevo hogar. Hoy aquí, mañana allá ¿pero, quién puede decir que no volveremos a partir?

Hoy es tu Cumpleaños!!!!!!...

Hoy es tu Cumpleaños!!!!!!... Palabras, besos, regalos, abrazos, cariño, amor...
quisiera darte todo ahora y siempre.
Pero estamos lejos....
Como sea, arriba corazones y FELICIDADES!!!!